El primer comercial del mundo.

Hace tres años varios portales de publicidad y mercadotecnia reseñaron el rescate del primer anuncio de televisión del mundo. La fecha oficial de transmisión fue el 1 de julio de 1941. Ahí se inauguró una nueva época de comunicación y comercialización de productos y servicios.

El anuncio dura escasos diez segundos y el producto es la marca de relojes Bulova, aparentemente se interrumpió la transmisión para mostrar la hora al momento con la carátula de un reloj Bulova enmarcado por un mapa de Estados Unidos, con la frase en off: “Los Estados Unidos se mueven al ritmo Bulova”. Así nace toda una época que se ha desarrollado a la par que el cine, la publicidad y la tecnología.

El costo por transmisión fue de nueve dólares, una suma muy interesante dado el costo que hoy en día se puede alcanzar en eventos globales por tv. La suma por derechos de transmisión en el Súperbowl puede alcanzar cifras en millones de dólares.

La sociedad occidental se preparaba en ese momento histórico del nacimiento de los anuncios por televisión para satisfacer las necesidades de la nueva cultura urbana y cosmopolita que requería un consumo sostenido para lograr las satisfacciones de vida. Y el vehículo por excelencia para mostrar las bondades de la modernidad sin duda ha sido la televisión. Los verdaderos contenidos de la televisión son los anuncios comerciales. Las estrategias hoy, se adaptan a internet como un escaparate que compite con los estándares de la televisión.

En 1941 se creó un nuevo lenguaje, una nueva forma de comunicación y comercialización que ha sido tan penetrante en las sociedades que dicta códigos, comportamientos y hábitos. Una herramienta vital en la comunicación y con mucha influencia en nuestra manera de comportarnos y pensar.

La evolución y desarrollo de la industria y los contenidos ha sido vertiginosa y muy estimulante hasta alcanzar niveles de piezas que realmente logran crear una verdadera obra de arte.

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