El mejor comercial de la historia.

Uno de los grandes eventos televisivos comerciales es sin duda el Super Bowl. Tal vez el evento más importante para captar audiencias globales en una misma tarde. La transmisión del Super Bowl alcanza más de 170 países, prácticamente todo el mundo y es el evento más importante de lanzamiento de anuncios comerciales. Los costos de pauta por un anuncio de treinta segundos pueden alcanzar fácilmente los cinco millones de dólares o más. Ya casi es una tradición dar conocer los anuncios del Super Bowl y estar muy al pendiente de las propuestas visuales de los anunciantes. Esto repercute en la industria a lo largo de todo el año, puede marcar tendencias. Sin duda es la plataforma de exposición más competida enfocada a la gran audiencia global.

Más allá del evento deportivo, los lanzamientos de nuevos comerciales, resultan ser un plato fuerte para los amantes de la publicidad. Los costos de exposición en pantalla demuestran la importancia de los eventos globales donde muchas marcas se posicionan en un tiempo record durante el evento deportivo más importante del año.

Analistas e historiadores de marketing y publicidad han coincidido en que el anuncio más destacado en los lanzamientos del Super Bowl y en consecuencia en la historia de los anuncios comerciales es el lanzamiento de Macintosh en 1984 llamado el comercial igualmente 1984.

Este anuncio lanzaba al mundo tanto la Mac como la presencia mediática de Steve Jobs, al ser él quien encabezó el proyecto, invitando a la agencia Chiat/Day cuyo director creativo era Lee Clow. Jobs le pidió, a manera de brief, que quería algo revolucionario y sorprendente como su producto, algo que hiciera que la gente se detuviera en seco, algo que resonara como un trueno.

Steve Jobs también estuvo detrás de la decisión de que lo filmara Ridley Scott, quien venía de realizar Blade Runner, Jobs estaba buscando un tono futurista y con tintes de cyberpunk.

El equipo creativo se inspiró en la novela de Orwell 1984 y ese título fue el que le presentaron a Jobs, 1984 y al parecer le gustó mucho. Hicieron en seguida bocetos de storyboards imitando una gran película de ciencia ficción. Filmaron en Londres e involucraron a verdaderos skinheads y la protagonista fue una atleta de primer nivel lanzadora de disco quien encabeza la revolución contra el gran hermano. Tal como veía Jobs a su producto, la computadora personal Macintosh una verdadera revolución.

Todo parecía viento en popa hasta que se presentó a los socios y a la junta directiva de Apple. Básicamente no les gustó nada. Al terminar la junta pidieron buscar otra agencia. Steve Jobs buscó a su socio Stephen Wozniak para pedirle consejo. Wozniak le preguntó a Jobs: ¿Cuanto cuesta emitir el anuncio? 800,000 dólares, respondió Steve Jobs. Wozniak le dijo: “si tú pones la mitad yo pongo la otra mitad”. Lo hicieron y ahí comenzaron a cambiar la historia. El anuncio fue visto por casi 100 millones de personas.

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